FAMPA Castelló hace un balance positivo de las primeras semanas del curso

La federación pide espacios presenciales para facilitar las reuniones de las AMPA y medidas para una mejor conciliación

Tras más de veinte días de clases, FAMPA Castelló valora positivamente las primeras jornadas lectivas en un curso marcado por la pandemia de la COVID-19. Según los últimos datos de la conselleria de Educación, correspondientes a la tercera semana del curso, de los 249 centros educativos de las comarcas de Castelló, el 96,6% no tiene ningún grupo confinado. Por este motivo, desde la federación consideran que, en general, el curso está avanzando favorablemente.

No obstante, la entidad pide prudencia y hace un llamamiento a las familias para “no bajar la guardia” ya que, según defienden, “todavía es el inicio del curso”. Entre las razones que han posibilitado este control de contagios está el cumplimiento de las medidas sanitarias por parte de toda la comunidad educativa así como la flexibilidad respecto a los horarios de entrada y salida y la adaptación de las clases. Concretamente, en Castellón han sido  23 grupos de 16 centros los que se han tenido que confinar por el momento, lo que significa que el 99,4% de los más de 6.000 grupos de las comarcas de Castellón continúa realizando sus clases presenciales sin incidencias.

Con estas cifras, la federación considera que, en algunos aspectos, la vuelta a las aulas está yendo mejor de lo esperado y que el miedo y la incertidumbre inicial ha dejado paso, generalmente, a una sensación de mayor alivio.

Sin embargo, el regreso a los centros en un contexto tan atípico también ha presentado algunos desafíos para las familias. Entre ellos, se encuentra la dificultad para conseguir espacios de reunión entre las AMPA. Con los protocolos de seguridad en los centros, se restringe la entrada al personal ajeno a los colegios como es el caso de los padres y madres. Consciente de la imposibilidad de algunas familias para poder hacer reuniones telemáticas, FAMPA Castelló pide que se ponga a disposición más recursos online y que se estudie la posibilidad de abrir ciertos espacios en los que se puedan mantener las medidas de seguridad, como los patios, para que estos encuentros sean más sencillos. Para la federación, las familias son actores esenciales de la educación y sería positivo poder facilitar estas reuniones para llegar a consensos e intercambiar opiniones.

Otro de los retos de este curso es la conciliación familiar. Un problema que se acentúa todavía más en el caso de las familias que tienen a sus hijos o hijas confinados. Ante la imposibilidad de ir a trabajar, la federación pide una mayor comprensión para que los padres y madres no deban renunciar a su salario si deben quedarse en casa. En este sentido, FAMPA Castelló también pide a las autoridades locales mayor sensibilización respecto al servicio de “escola matinera”.

Con todo, la federación confía en que con la llegada de la jornada escolar completa a partir de octubre, las normas se interioricen todavía más y espera que la mayoría de grupos puedan seguir con la educación presencial hasta el final del curso.